Los servicios archivísticos se aplican en prácticamente todos los sectores comerciales, empresariales y, especialmente, en la administración pública. Los más importantes incluyen:
Público
En el sector público, los servicios archivísticos son fundamentales para la administración local en ayuntamientos, provincias, juzgados, fiscalías, ministerios, organismos autónomos, entidades descentralizadas, escuelas públicas, centros educativos, museos, bibliotecas, hospitales, entre muchos otros organismos gubernamentales.
Privado
El sector privado abarca empresas, Organismos no Gubernamentales (ONG), asociaciones, fundaciones, periódicos, televisoras, clínicas, bancos, colegios y universidades particulares, así como los profesionistas que ejercen su carrera de forma independiente.